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Aunque hay diversas guarderías y escuelas de ciclo inicial que realizan actividades de estimulación temprana en sus aulas, las madres y padres que reciben la información adecuada son los que obtienen mejores resultados con sus hijos.

Hoy día, se tienen a la mano recursos cuya promesa es mejorar la calidad de vida de nuestros hijos abriendo un mundo de alternativas para los padres en el proceso de desarrollo de los niños. Este enorme abanico de posibilidades ofrece un atractivo panorama que incluye; ayudarles a madurar en un tiempo corto, conquistar metas intelectuales sorprendentes e incluso ser modelos de habilidades que muchos adultos quisiéramos tener. No obstante, como padres debemos tomarnos nuestro tiempo para revisar meticulosamente cada una de las opciones a fin de evitar caer en la tentación de saturar de actividades a nuestros niños, con las que al final del día el único resultado que obtendremos pequeños agobiados y estresados.

Es por eso que los padres deben informarse sobre aspectos relevantes de la estimulación temprana, comenzando por responder preguntas tales como ¿Qué es? ¿Es necesaria? ¿Cuándo debo comenzar? ¿Por cuánto tiempo?

¿Qué es?

La estimulación temprana incluye un conjunto de actividades cuya finalidad en proporcionar al bebé y al niño las mejores oportunidades de desarrollo físico, intelectual y social para que sus capacidades y habilidades le permitan ser mejor de lo que hubiera sido sin ese entorno rico en estímulos intelectuales y físicos de calidad. La Estimulación Temprana se basa en la neuro plasticidad, que significa que cuando un niño nace viene con una estructura cerebral y con sus neuronas absolutamente dispuestas para que sean activadas mediante los estímulos del exterior.

¿Es necesaria?

Cuando un niño es sano no hay que hacer nada especial para favorecer un desarrollo adecuado, sin embargo, tampoco hay que descuidarse y emplear recursos inadecuados tales como, tenerlos durante horas frente al televisor (o cualquier otro medio audiovisual), que no solo no ayudan, sino que pueden enlentecer el normal desarrollo del niño. Lo principal es que los padres tengan una relación normal con sus hijos, sin agobios y dejando que hagan de forma espontánea todas aquellas cosas que digan que son capaces de hacer. Porque la finalidad de la intervención va más allá de erradicar deficiencias ya instauradas, también persigue contribuir a la prevención de las mismas y facilitar procesos de aprendizaje y desarrollo partiendo de los propios recursos internos y externos. Enumeremos los beneficios reales de la estimulación temprana y de acuerdo a ello determine si es necesaria o no la estimulación temprana:

1. Estimula, potencia y desarrolla las funciones cerebrales de los niños en diferentes planos: intelectual, físico y afectivo, mediante juegos y ejercicios repetitivos.

2. Promueve las condiciones fisiológicas, educativas, sociales y recreativas.

3. Estimula el proceso de maduración y de aprendizaje en las áreas, intelectual, afectiva y psicomotriz del bebé. Favorece su proceso natural de maduración.

4. Favorece la curiosidad y observación para conocer e interpretar en mundo que le rodea.

5. Estimula el lado afectivo y sensible favoreciendo el apego y los lazos afectivos entre los padres y el hijo.

6. En algunos casos, ayuda en la detección de trastornos de aprendizaje. Ayuda a identificar y a solucionar trastornos, como los derivados del lenguaje o la memoria.

¿Cuándo debo comenzar? ¿Por cuánto tiempo?

La estimulación temprana puede ser aplicada desde el nacimiento hasta los 6 o 7 años del niño, franja de edad con alto grado plasticidad cerebral, siendo de recién nacido a los 3 meses de vida que es el periodo de tiempo en el que hay mayor neuroplasticidad. Esta etapa de plasticidad neuronal permite la adquisición de funciones básicas como el control postural, la marcha o el lenguaje. La consecución progresiva de hitos en este desarrollo va permitiendo la aparición y mejora de nuevas habilidades.

Para explicar un poco más este aspecto, me permito citar un escrito bíblico, “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo jamás se apartará de él”. Durante el desarrollo de los primeros años de vida se configuran determinadas habilidades que constituirán la base para una posterior integración al mundo de forma independiente y relacional. Por eso es muy importante que en esta etapa favorezcamos la evolución biológica, psicológica y social.

Y ahora desde la neurología, comparto el Dr. Katona (Instituto Pediátrico de Budapest) fundamenta lo que denomina “rehabilitación temprana” en la plasticidad del cerebro en los primeros meses de vida, en base a la activación y aprovechamiento funcional de todas las estructuras del sistema nervioso central (SNC), que conserven su funcionalidad normal e incluso de aquellas que presentan funciones incompletas en relación con el daño cerebral.

Aprovechar al máximo las capacidades mentales y físicas de tu bebé o de tu niño(a) va a depender de tu trabajo como padre o madre en su estimulación temprana, realizando actividades adecuadas con objetivos específicos para facilitar su óptimo desarrollo. pero al mismo tiempo se debe respetar el desarrollo individual y la predisposición del niño. En Ariad podemos ayudarte, con nuestro programa de estimulación temprana estaremos con usted en cada etapa del desarrollo de su hijo.

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